Sunday, August 23, 2009

Terror a una inocente

Recuerdo que tenía 10 ó 12 años cuando sentada frente a la televisión sentí algo frío, húmedo e inesperado en una de mis piernas, pegué un fuerte grito y este se mantiene cada vez que veo a una rana cerca de mí.
Sé porque desde ese día y hasta hoy me lo han dicho y porque lo he leído y jamás he escuchado decir que alguien haya estado ingresado en un hospital por una mordida de ellas, que son inofensivas y que además son beneficiosas pues se comen a los insectos, como moscas y mosquitos que sí resultan dañinos para la salud, pero te confieso que les tengo pavor y trato de disimular cuando hay un niño cerca para que no me imiten en un futuro y que incluso las toquen y cuiden, pero sé que nunca podré estar en un lugar donde halla una y es que son impredecibles, no sabes cuándo y para dónde saltarán y eso es lo que las hacen para mí, más "peligrosas".
Algunas personas me dicen que las busco porque ellos nunca las ven primero que yo, no!! es que las presiento cuando llegan a "visitarme".
Por suerte ni David ni Clarissa les temen y así me las espantan para tranquilizar mi espíritu.

2 comments:

SPA said...

Es exactamente la misma sensacion... recuerdo a mis amiguitos de infancia..que le ponian...sal...agua caliente y otras maldades... a estos animalitos...
Lo chistoso es que algunos de ellos..tienen ahora fotos en los que estan envueltos en serpientes, mascotas iguanas...etc..

Marilú Hernández said...

MUCHAS GRACIAS POR TU COMENTARIO, ME REÍ MUCHO, VAYA CONTRADICCIÓN.
SALUDOS,
MARILÚ