Monday, November 16, 2009

Várices...

A cualquier edad están ahí, son muy pocas las que he visto sin padecerlas, e incluso muchachas muy jóvenes. Yo he tenido mucha suerte, después de los 40 es que he notado algunas, pero como todas comienzo a preocuparme y acomplejarme, ya no es lo mismo, la saya que es una prenda de vestir muy femenina y elegante de alguna u otra manera le vamos haciendo cierto rechazo, nos obliga a usar medias -que algunas las detestan- o se condenan a esconder sus bellas piernas debajo de los pantalones. Y es que las várices es un padecimiento muy común después del embarazo, cuando estamos muchas horas de pie, o cuando usamos los elegantes tacones.
Leí en la revista Mujeres, que las várices son el resultado de la insuficiencia venosa crónica, enfermedad frecuente y que en nuestro país afecta a casi dos millones de personas.
Yo por ejemplo jamás he pensado en una cirugía, por ahora no es necesario, tendría que estar mucho más afectada y que los dolores y las molestias no me permitieran continuar mi vida laboral y social, en cambio, conozco a muchas que han tenido que llegar a la operación, pues estas se complican, llegan a una “ruptura” y como es lógico sangran y se siente un profundo dolor, aunque la piel se mantenga normal.
He observado a mujeres mayores de los 60 años en la parte inferior de una pierna con una coloración anormal y prolongada en la piel y mucha inflamación, son las llamadas úlceras que en algunos momentos mejoran, pero si se descuidan vuelven a padecerlas.
En muchas ocasiones se escucha que a alguien le dio una trombosis en una pierna, que no es más que la coagulación de la sangre en el interior de las venas.
Y es que ya existe un novedoso método empleado por el doctor Antonio Suárez Cabrera, la escleroterapia con espuma, que “consiste en inyectar la vena con una sustancia espumosa que ocasiona el cierre de la luz venosa al producir irritación de su pared; la várice se transforma en un cordón fibroso que el organismo identifica como ajeno, y posteriormente elimina”.
El procedimiento no duele y apenas produce molestias, con la satisfacción de que elimina las várices que son difíciles de componer con la cirugía convencional.
Así que pierde el miedo y asiste a la consulta, averígualo todo y si te convences seguirás siendo bella, y si te decides es bueno que conozcas que no necesitas hospitalizarte, se hace de forma ambulatoria sin anestesia ni reposo por mucho tiempo, solo para prevenir venda elástica y directo para la casa, ah muy importante, sigues las instrucciones de tu angiólogo.
Consultado revista No. 3/2009 Mujeres

1 comment:

El sitio de Iris said...

Hola, Marilú, imagino que la familia en pleno esté viendo la Sinfónica Venezolana. Luego nos cuentas, a tus lectores y seguidores.
Buen tema el del post. Dicen los especialistas que tanto los zapatos muy altos, como muy bajos son nocivos para la circulación. Pero, las várices creo que son un mal irremediable. Ojalá que no hubiera que llegar al quirófano. Besitos.