Thursday, February 04, 2010

Homosexualidad en la intimidad

Por nuestra televisión todos los miércoles en la noche disfrutamos de un programa hecho especialmente para divulgar los problemas que enfrentamos las mujeres en nuestra cotidianidad y luego se hacen algunas reflexiones que se desarrollan en entrevistas a personas en la calle para enriquecer la escena que en pocos minutos protagonizan los actores.
El de anoche fue muy oportuno e interesante, yo particularmente lo esperaba, trataba de la convivencia de dos lesbianas.

Los vecinos las rechazaban, las apartaban, no querían saber de ellas, por el simple hecho de “hacer vida“ en una misma vivienda, es decir, como un matrimonio.
La menor de ellas se sentía muy mal por el rechazo de todos, al punto de pedirle ayuda a su pareja de mayor edad y de hecho con mucha más experiencia.
Su explicación fue muy convincente, ella con su vida hacía lo que quería, siempre respetando a los demás y exigiendo respeto hacia ella, toda una profesional competente, trabajadora y cumplidora con todas las tareas que la sociedad exige.
“Después que yo salga por esa puerta soy igual a las demás, cumplo con mi trabajo y respeto a todos, pero mi mundo, mi intimidad está aquí dentro de esta habitación junto a ti y en eso nadie puede inmiscuirse.”
Su pareja, quedó convencida y satisfecha y con toda una solución a sus preocupaciones. A partir de ese momento fue acercándose a todos y ayudando al prójimo en lo que pudiese, en pocos días ambas ya eran recibidas y bienvenidas en su entorno.
Mi opinión al respecto es que personas como estas no pueden ser apartadas por el simple hecho de asumir una sexualidad diferente de la que deben, no es una enfermedad que se pega, cada cual está definido sexualmente y sabe qué hacer con su vida.
Yo tengo muy buenas amistades que soy capaz de hacer por ellos cualquier cosa que necesiten de mí y tienen inclinación sexual por personas de su mismo sexo, y son excelentes compañeros, trabajadores competentes y como amigos, excepcionales.
Ahora bien, tampoco aplaudo a los que salen a la calle a hacer actos vergonzosos con tanta desfachatez delante de los demás e incluso de niños, porque aunque la sociedad los acepta no quiere decir que sean normales y mucho menos aplaudirlos, no hay que jactarse de lo que son, en generaciones anteriores estos se cuidaban más porque en definitivas a los que no somos homosexuales no nos interesa saber de sus intimidades, solo los respetamos porque cada cual hace con su vida lo que le venga en ganas.

2 comments:

El sitio de Iris said...

Mariluly, qué curioso me resulta tu post. Uno, porque hace días estoy por escribir al respecto por un incidente homofóbico que vi. Pero, Haití me tiene muy ocupada en el blog. Dos, porque hoy estuve a punto de comentarte el programa de anoche, pero la memoria y los tantos temas, ya sabes. Ah, te quedó muy buena la entrada. Nos vemos.

Marilú said...

Qué graciosa eres, es verdad que no lo comentamos, tampoco te percataste que en el lugar que estábamos lo adelantaba...
Gracias, además puedes hacer tu post, hay muchísima tela por donde cortar, lo espero
Besos