Saturday, June 30, 2012

Tranquiiila mamáaa…

Cuando me informaron que David había sido escogido para estudiar el Nivel Medio en la Escuela Nacional de Arte (La Habana), quise morir. Me llené de preocupaciones y miedo, además de un poco de escepticismo. Si había llegado hasta este grado era porque no le habíamos quitado “el pie de encima”.

Solo pensaba en que con su edad (15 años), todo un adolescente, al mes nos llamarían por mal comportamiento o bajas calificaciones. Y es que la carrera de música es de mucha consagración y sacrificios, y desde que la comenzó fueron muchos los tropiezos que “dimos”, sí, digo dimos, porque tuvimos hasta que aprender a solfear, a esa edad de 8 años, los niños aún no saben lo que quieren y ni piensan en que ya tienen que ser responsables, es solo jugar y jugar, la parte seria es nuestra, y en ocasiones los malos “que no dejamos que el muchacho se divierta”, asistir a las clases para luego en casa repasarlo, ya era normal.
Muchas veces lo sentamos y le hicimos la misma pregunta: Tú quieres que te llevemos para otra escuela, si no te gusta estudiar tanto y dejar de jugar, buscamos a otra escuela en la que tengas más tiempo libre. Su respuesta fue la misma: NO

Siempre ha contado con el apoyo de su hermana.


Presentación en Buceite.

Desde que comenzó el curso y desde la lejanía entre La Habana y Las Tunas, nunca dejamos de seguir a David, siempre atentos y preocupados. Siempre su respuesta por teléfono después de mis consejos, reproches y preguntas me contestaba con mucha calma, “tranquiiila mamáaa” y eso aunque con un poco de temor me daba seguridad.
Hoy estamos muy felices, ya que terminó el primer año con excelentes resultados, al conversar con su profesor de piano el maestro Huberal Herrera, nos felicitó “porque David es un alumno muy estudioso y aplicado, sus resultados se deben al esfuerzo y sacrificio de todo el curso”.
Aunque nunca lo dejaré solo y estaremos pendientes de sus próximos cursos, ya sé que David está encaminado, que sabe lo que quiere y que lo defenderá porque es su futuro, está seguro de la música que le gusta, se siente muy bien con el Maestro, tienen buena comunicación y dice sentirse muy seguro en sus clases “y eso que me lleva recio”.
Es increíble y hermoso ver de la manera que un hijo crece y se transforma, de los pasos buenos y malos que dan, de la mano que le tiendes en los dos casos y la satisfacción que sientes cuando recoges el fruto, aunque aún falta mucho para que esta segunda etapa en la vida de mi hijo concluya, yo soy muy feliz y una mamá muy tranquiiila.


1 comment:

En Vida Real said...

Definitivamente eres una buena mamá. Salud por todos por allá.