Friday, February 17, 2012

Reguetón: Sinónimo de vulgaridad

Terminé de leer el material titulado; El reguetón en Cuba: "Casi gastamo una caja de condone" http://www.periodico26.cu/, del autor Carlos Tamayo, presidente de la UNEAC (Unión Nacional de Escritores y Artistas), en Las Tunas.
Quise traerlo a mi blog, porque hace mucho tiempo esperaba que alguien con tan excelente cultura y voz autorizada criticara tal género musical que desde sus inicios fue tan desagradable, chabacán y prosaico,  fue convirtiéndose en la música del momento, si los jóvenes no la tienen en una fiestecita, sencillamente no bailan ni disfrutan y de esto tiene responsabilidad la sociedad toda.
En mi caso por ejemplo, tengo a dos jóvenes en casa, a Clarissa jamás le llamó la atención, su mundo es la música clásica, en el caso de David sí gusta del reguetón, pero JAMÁS pudo escucharlo en casa porque no se lo permití, en estos momentos siento una gran satisfacción, se ha inclinado ciento por ciento por el Jazz y la música cubana, así como admira profundamente y goza de los Van Van. O sea, que cada padre es el responsable de la enseñanza y educación de sus hijos y te digo sinceramente dejar que nuestros hijos escuchen y vivan rodeados de esta estrepitosa "cosa" que le llaman Reguetón, es permitirles que  sean vulgares y que no les importe vivir en el Antro,  ni  hablar, ni vestir y actuar como personas decentes y educadas.