Thursday, January 24, 2013

Violada sin saberlo

Estudiamos juntas en la misma aula toda la Primaria y la Secundaria, nos separamos cuando entramos al Pre, aún somos amigas. Ese día me confesó que había sido violada.
Nos encontramos poco, mas cuando lo hacemos nos cuesta mucho separarnos siempre tenemos temas para "chismear", pero estaba muy deprimida y nuevamente volvimos al lugar cómplice de nuestras confesiones y tristezas, el parque Maceo, allí en el primer banco alejado de los demás.
Había tenido una pelea muy fuerte con su esposo y por eso todas las amarguras de su vida llegaron a la vez.
Sacó de su mente una pregunta directa que me dejó desconcertada, pues jamás la hubiera esperado.
- ¿Recuerdas a Manuel, aquel profesor del que me enamoré y fuimos novios 4 años?
Lo recordaba perfectamente, pues dio mucho de qué hablar, era su profesor de Matemática y mayor que ella. Fue un error, corrieron muchos riesgos. 
He aquí su historia.
Tomada de Google
Tenía 14 años, él se fijó en ella, comenzó el asedio, la confianza y hasta el abuso, sí, porque la dejaba para el final de la clase castigada por cualquier cosa, lo primero que se le ocurriera, luego la enviaba a llevar algo para la oficina y ahí comenzaba a hacerle pequeñas torturas, primero para que le diera un beso, así poco a poco, días tras días, le apretaba fuerte los dedos, trataba de juntar una articulación con otra, además de amenazarla "no puedes gritar porque digo que tú fuiste la que vino aquí".
Así  fueron transcurriendo los días, las semanas y hasta los meses, ella se fue enamorando de él, o acostumbrando hasta que fue cediendo, pero jamás estuvo de acuerdo con llegar más allá de los besos y caricias.
Jamás la desnudó, y sin embargo un día sintió un dolor muy fuerte, mas nunca pensó que aquello era el final de su virginidad, jamás le propuso tener relaciones sexuales, sabía a lo que se exponía, era casado, tenía dos hijos y ella era menor de edad. Por eso la ingenuidad de ella sobrepasó los límites...
Siempre fue muy mimada, en casa solo se hablaba de que "esto es para ti y esto es para ti también" es la menor de sus cinco hermanos y su mamá no le dedicó mucho tiempo a enseñarle lo malo y lo bueno, lo que tenía que hacer y lo principal, contarle a ella lo que le sucedía diariamente, la comunicación entre ellas siempre fue de mucho respeto y "de eso no se habla por ahora".
Por eso a principios de su matrimonio estuvo expuesta a perderlo, pues su marido descubrió su pasado y ella no supo qué contestarle, aquí fue donde revivió su situación...
Le dije que ya eso era pasado que pensara ahora en ser diferente de su mamá, de crear cierta confianza entre su hija y ella, e incluso con su hijo que también va a necesitar mucho de sus consejos y ayuda, le aconsejé que llamara a su esposo y  trataran de llegar a una conversación que fuera incluso lejos del hogar y si no daba resultado, entonces le solicitara el divorcio, pero que agotara todas las herramientas posibles para que su matrimonio fructificara porque a pesar de tantas desilusiones había funcionado por años.
Yo aún estoy "bloqueada", me parece que estas cosas ya no suceden, la historia es de los años 80-81 del siglo pasado, existían ciertos tabúes. Pero ahora tenemos muchos más conocimientos para brindar a nuestros hijos y que la comunicación  con ellos jamás será suficiente, sabemos los riesgos que corren cuando no los actualizamos, pues la vida de ellos depende por completo de nosotros.

Friday, January 11, 2013

"Los que aman a Dios"


Mi madre era católica, recuerdo que de pequeña, 5 años, más o menos me llevaba de la mano a la Iglesia, pero no recuerdo nada de lo que allí desarrollaban, solo el cura delante y la belleza de aquel lugar, su silencio y el respeto que existía de todos con todos y de lo que se hacía. Esto fue en Floro Pérez, en la hermana provincia de Holguín, donde mi progenitora nació y vivió hasta contraer nupcias con mi papá, de ahí vinieron para Las Tunas, estuvimos viajando hacia allá hasta la muerte de mis abuelos, después ya mi mamá no asistió jamás a la iglesia ni nunca me comentó nada al respecto. No me eduqué en un ambiente religioso.
En esa época los que profesaban alguna religión, eran muchos y se les conocía por su manera de hablar, actuar y vestir.
Elbia María fue mi amiga, digo fue porque viajó a los Estados Unidos y nunca supe de ella, es de mi edad  pero, qué muchacha tan educada, dulce, amable, en la escuela todo un ejemplo, era religiosa desde la cuna, y es de esto a lo que al fin voy a referirme...
Hoy en día muchos más son creyentes, profesan una u otra religión y casi nadie lo es desde la infancia, no crecieron con esa educación y han acudido a las religiones, unos por conveniencias, otros porque cometieron un error y "Dios perdona" y así están tranquilos consigo mismo y no los corroe la conciencia y otros, los más, por necesidades espirituales reales, de fe.
Existen los falsos, hablas con ellos y cada dos palabras los oyes decir "gracias a Dios", y tú que los conoces bien te dices, pero bueno qué es esto, quieren hacerse creer ellos mismos que es suficiente solo mencionar la frase sagrada.
Hace unos días mi esposo "dio botella" en su carro a un desconocido, al llegar al lugar de su destino este se bajó y le preguntó:
-Cuánto le debo?
- Nada hermano, no me debe nada,
- Gracias, muchas gracias.
Seguidamente y antes de que mi esposo se retirara del lugar, un joven le pregunta:
-Oiga, llega hasta Las Tunas?
-Sí, monte
Cuando el pasajero subió al auto se dirigió a mi esposo:
-Cuánto me cobrará?
-Nada
-Nada? Usted es religioso?
-No, por qué me lo pregunta...
-Porque el otro señor bajó y no le pagó, y ahora a mí tampoco...
Mi esposo se molestó mucho y le dijo todo lo que sentía  en este momento,  jamás ha profesado una religión, pero sí es muy humano y tiende la mano al que lo necesite.
Y yo me pregunto, es que solo los religiosos son los que tienden la mano y ayudan al prójimo?, es una paradoja, pues por desgracia conozco a religiosos que solo piensan en ellos y que les da lo mismo una cosa que otra, una persona u otra aunque en el templo aparenten lo contrario; ah, supe siempre que un devoto de Dios jamás levantaba la voz o decía una palabra obscena, ahora llueven y a montones. El humanismo no es patrimonio de los creyentes, está en la naturaleza de los seres sensibles y solidarios; practicarlo debe ser cotidiano y sin esperar nada a cambio, solamente sentirse bien desde dentro.
Ser religioso, ya sea cristiano, judío, musulmán o cualquier otro tipo de creencia, en el sentido más amplio, son aquellas personas que, aceptando ser criaturas de Dios, se unen nuevamente a Él y profesan el amor como cumplimiento de la voluntad divina, el amor a todos y a todo; la convivencia armoniosa y perenne, el comportamiento que Dios espera de ellos y aunque Él sabrá siempre perdonar no hay que escudarse en su benevolencia infinita para hacer acciones por las cuales haya que arrepentirse. A todos ellos y sus religiones los respeto enormemente y les deseo toda la felicidad que merecen, ellos aman a DIOS.