Monday, April 11, 2016

Para que no habite el olvido...

Entre lindos parajes y bambúes.
Cuando en la década de 1960 el actual motel El Cornito comenzó a tomar forma lejos estaban de imaginar sus fundadores que este sería el punto de partida para la concreción de un ambicioso proyecto de parque suburbano recreativo.
En los alrededores del idílico paraje en el que Juan Cristóbal Nápoles Fajardo El Cucalambéescribiría varias de sus obras, comenzaron a erigirse un Parque Infantil, una Pista de Motocross, un Jardín Botánico y el Parque Zoológico.
La mayoría de aquellas obras se levantaron a fuerza de voluntad, desoyendo los razonamientos de quienes la condenaban al fracaso por su ubicación, en las afueras de la ciudad, o el hecho de que pertenecieran a Las Tunas, una localidad que apenas comenzaba a gestar su cultura cosmopolita.
Luego de vivir una etapa de oro, en la actualidad varios de aquellos gigantes, incluyendo el que dio origen al proyecto, están en peligro de desaparecer, como resultado de la mala planificación del mantenimiento, el encarecimiento de los costos de reparación, la rapiña y el abandono.
Con atractivos y una infraestructura que aún puede revitalizarse, el complejo recreativo de El Cornito tiene potencalidades para erigirse como una opción válida no solo para la recreación de los tuneros, sino también como una oferta que enriquece el producto turístico de la provincia.
Aunque varios de nuestros entrevistados manifiestan que el sitio ha sido pasto del olvido y la desidia, los trabajadores de estas instalaciones y muchos de sus clientes asiduos, demuestran que se mantiene en la preferencia de los tuneros.
Para que esta sea una historia con un final feliz pudiera considerarse la posibilidad de crear una empresa independiente que aglutine los esfuerzos logísticos, constructivos y de organización de las ofertas, un mayor apoyo del Inder y Cultura, potenciar la seguridad y el control interno, incrementar la promoción de los atractivos y concebir opcionales que conecten este sitio con el centro de la ciudad y otras instalaciones como la Casa Insólita.
La inversión millonaria y el esfuerzo colectivo que permitió poner en funcionamiento cada una de las instituciones del complejo recreativo son razones más que suficientes para que este no sea el lugar "donde habita el olvido".


Tomado de 26.cu