Me disponía a lavar su pantalón cuando sentí algo en uno de sus bolsillos, jamás pude imaginar que allí había un condón, cuando lo tuve en la mano quedé inmóvil, aterrorizada... No sabía qué hacer, muchas cosas se juntaron en mi cabeza.
Mi hijo solo tiene 16 años y aunque le he hablado de sexo y de cómo debe actuar, aún no estoy preparada para admitir que traiga condones en sus bolsillos, la idea de que ya no es un niño todavía no la he "digerido". Observé por unos minutos a aquel preservativo sin saber dónde ponerlo, o si decirle guárdalo..., después de unos segundos lo dejé en el lavadero.
Continué mi jornada, pero con muchos pensamientos. Él está estudiando en otra provincia, se pasa el mayor tiempo en la escuela y muy lejos de nosotros, es muy enamorado y de hecho ha tenido novias, entonces... ¿No es mejor que tenga protección?, jamás podré impedir que tenga relaciones, la vida y su edad lo exigen. Solo me queda decirle que siga cuidándose y que lo haga y exija a su pareja, que continúe evitando cualquier tipo de enfermedad y a la vez un embarazo.
La vida ha evolucionado tanto que es normal que padres e hijos puedan y tengan la posibilidad de conversar estos temas, así se evitan muchas enfermedades que pueden ser fatales si no se conocen, mas que difícil es, te lo aseguro, saber que tengo que decirle a mi niñito estas cosas que antes cuando me tocó a mí, eran completamente un tabú...
Cuando nos despedimos el sábado, le entregué su condón.
