Claudia no tenía aún un mes de nacida
cuando perdió a su papá. Él y su mamá salieron una tarde en la moto, se les
interpuso un carro y no pudieron hacer nada.
Carlos murió inmediatamente y Cary fue
hospitalizada inconsciente, pasaron muchos días, fue operada de su pierna
derecha dos veces, después de algunos meses quedó felizmente recuperada, aunque
la pierna quedó un poco más corta que la otra, pero bien. Cuando supo que su
amado había muerto quería morir, sufrió, sufre mucho, mas sabe que tiene que
seguir adelante por su nena.
Ahora viven en la casa de los abuelos de
Claudia, mas un mal los ataca a los tres, abuelo, abuela y mamá, todos quieren
a Claudia, desean lo mejor para ella, todos quieren cuidarla, todos le dan "órdenes", todos la miman, pero ninguno quiere que el otro lo haga y discuten
delante de ella. La casa se convierte en un manicomio a cualquier hora del día.
Ya Claudia tiene 10 años y es una niña
insoportable, la mala crianza le sale por los poros y hace con sus protectores
lo que le da la gana, de la misma manera que la cuidaron y enseñaron es el fruto que recogen e incluso los vecinos que se quejan de los escándalos
compadeciéndose de ella y de su futuro, de cuando los protectores no estén y
sea una muchacha y luego mujer torcida que no sepa lidiar con nadie y que las
personas no quieran ni siquiera estar a su lado.
No es amor y cuidado lo que le han dado a
Claudia, nunca se olvidaron de la lástima que le tuvieron por quedar huérfana
de padre y la criaron así.
Es cierto que es muy difícil aceptar que
una persona joven muera, aun cuando acaba de hacer una familia, pero la
realidad hay que admitirla, las riendas de su enseñanza las debió tomar su
mamá, hacer el papel de los dos, los abuelos sí son una ayuda, son la mata de
la experiencia y de amor incluso, de mimos exagerados, pero con educación y
siempre sabiendo que la tolerancia tiene un límite y que amar y educar no son
sinónimos de malcrianza. No dejamos de qu
erer cuando exigimos lo correcto, cuando
decimos lo bueno y lo malo que se debe hacer.
No creo que ya a estas alturas Claudia tenga
remedios si su familia no se analiza y se da cuenta del daño, no aprendió otra
cosa en su infancia que gritar, exigir, mandar...