 |
| Tomada de Cubadebate |
A pocos días de dar inicio a un nuevo curso escolar estoy pensando qué escucharé de nuevo. Por suerte ya mis hijos se graduaron y no estoy involucrada en estos menesteres que tantos buenos y malos momentos me dieron, principalmente en la Enseñanza Artística de la cual son profesionales.
La educación está dificil, en el sentido que los muchachos de este tiempo conocen demasiadas tecnologías, que muchas, incluso, se las dan directamente en el aula, de ahí llegan a casa y tienen la computadora, el celular o el tablec, es sentarse en frente de ellos y dejar pasar y pasar el tiempo sin levantar la vista para otra cosa, incluso, hacer vida social.
No estoy criticando el desarrollo, la tecnología... lo nuevo; y sí la responsabilidad que tienen las dos partes: escuela y familia.
La educación comienza en la cuna, siempre ha sido así, el niño crece y los padres son los responsables de educar, de enseñar los buenos modales e inculcar valores, mas no funciona así en todos los hogares y es cuando el maestro tiene su parte, cuando llega un niño al aula que tiene actitudes diferentes de los demás, tomar partido en ello, no dejar que los demás se contagien.
Hasta hace muy poco lo que decía el profesor era ley para los niños... si llegaban a casa y usted le decía algo contrario a lo que había escuchado en la escuela, pues simplemente se buscaba un problema con él, este con mucho énfasis repetía: Así me lo dijo la maestra, o no es así, es de esta otra manera porque el profesor me lo dijo...
Sencillamente no podemos dejar todo a una sola parte, hay que trabajar en conjunto para crear al hombre del mañana, que sea inteligente y con los valores que nuestra sociedad exige.
Ahora vuelvo al primer párrafo: No quisiera escuchar decir que la maestra esto, que los padres esto otro...
Jamás entenderé por qué las clases de un día terminan a las 12:00 del día, en ocasiones más temprano; o "no llevaré al niño o niña a la escuela porque estuvo hasta muy tarde jugando en la computadora".

Evitar el embarazo no deseado en la adolescencia (casi ninguno es planificado en esos años) constituye uno de los temas que, en materia de salud escolar, ha preocupado a las autoridades educacionales durante décadas. De hecho, se han implementado proyectos de corte preventivo, principalmente en la Secundaria Básica y sin descuidar los preuniversitarios. Hasta los planes de estudio llevan la impronta del tratamiento al tema de la educación sexual, más allá de asignaturas como Biología.
Pero, obviamente esto no ha sido suficiente. Causa de bajas escolares, planes de realización tronchados, dificultad para obtener el duodécimo grado y, más adelante la incorporación laboral, son algunas de las consecuencias que en un primer momento se nos ocurren cuando sabemos de alguna alumna embarazada. No son las únicas, ni las más graves.
Ser madre adolescente se convierte en un factor de riesgo para su salud y la de su hijo; el bajo peso al nacer puede desencadenar efectos negativos irreversibles para el bebé o hasta la muerte. Hoy, este elemento tiene una incidencia directa en la tasa de mortalidad infantil de la provincia. No se requiere ser especialista para conocer que en esa etapa de la vida el cuerpo humano no está preparado para todo cuanto implica un embarazo.
Además, después del nacimiento tampoco la madre, ni el padre (muchas veces en similar etapa de la vida) están listos mentalmente para acometer la manutención y educación del hijo. En muchos de estos casos, son los abuelos quienes asumen la formación del recién llegado, y también ven afectados sus proyectos; el padre y la madre suelen ser tan jóvenes e inexpertos que no saben qué hacer con el nuevo ser, ni orientarlo, ni garantizar una adecuada preparación para más adelante.
Las estadísticas sugieren que las hijas de adolescentes suelen repetir la historia, como en un círculo. Y, los nacidos de madres tan jóvenes, pueden presentar dificultades para su inserción y desenvolvimiento en la vida. Aunque no son reglas por cumplir absolutamente, las probabilidades aumentan si quien nos debe guiar todavía necesita ser conducida.
La planificación familiar, la salud reproductiva y, en sentido general, los temas relacionados con la educación sexual corresponden, primero, al seno del hogar; la escuela ayuda, complementa. Ningún momento para tratarlos es demasiado temprano. La realidad siempre lo confirma.
(Tomado de 26digital)
La comunicación es un proceso vital para el desarrollo individual y de la sociedad. En nuestro país se han multiplicado, en gran número, las posibilidades de comunicación a distancia, y uno de los medios más populares y con más difusión es el teléfono celular.
No dejo de reconocer que se ha convertido en una necesidad para todos y más para los padres, saber dónde están los hijos es una de las cosas que más nos tranquiliza y si tenemos esta opción mucho mejor, pero algo me preocupa... Y es que con el ahorro del saldo (y no es solo en Cuba) en el mundo entero así se hace, la gramática "se va al Diablo".
En los mensajes de textos es mejor ahorrarse una letra y poder escribir más, e incluso cambiarlas, por supuesto dice lo mismo, pero con erratas: tkiero, yuvia, salu2, tb, cel, aki, Fb, pa, q, bes, ablo, ilo, acerl (te quiero, lluvia, saludos, también, celular, aquí, facebook, para, que, besos, hablo, hilo, hacerle), son algunas de las palabras que se cambian y no solo en los teléfonos, también ocurre con mucha frecuencia en Facebook, en el que los caracteres son limitados.
Esto puede afectar a los niños y adolescentes que lean textos con estos errores, pues son los más vulnerables, puede que se les dificulte mucho más su enseñanza, ya que tienden mucho a confundirse y tener imprecisiones a la hora de usarlas.
Lo que más se les pega en estas edades es justamente lo que más les llama la atención y sin dudas estas herramientas son propicias para ello.
 |
| Caricatura de JPG |
Nosotros los padres siempre tendremos que estar alertas en cuanto al desarrollo de cada bebé que va creciendo, mucho más en su educación y léxico.